Piensa la Sardina Perezosa de Almería que cada vez que ataco el subdesarrollo cultural andalusí la estoy atacando a ella. Como si la parte se viera afectada por el ataque al todo. Es normal, por otra parte, pues si critico a toda una Comunidad también la estoy incluyendo en ese saco. Es lo malo de las generalizaciones. Son así, en general.
Pero si me indignan las ridiculizantes cifras del Informe Pisa (aquí debería ir un link a un sitio que diga que los andaluces son los últimos de la clase en un mónton de asignaturas, como demuestra el riguroso estudio sobre el estudio) es porque me cabrea el garrulismo social, que es agudo en ciertos sectores del norte, pero también en esos macrobotellones histéricos de las playas gaditanas. O de las plazoletas jienenses, que los he visto. Hedonismo mal entendido (y mi tío Iulius Félix, si tiene a bien pasarse por aquí, podría hablar mucho del tema).
Leo por ahí (y ahora sí pongo el enlace) que los andaluces lideran el ránking del puterismo, seguidos de Madrid (la capital) y Valencia (véase el clásico neng pastillero y puterillo de Alsira, o ese fumador de farias puterazo, cadenita de oro, reloj digital y negocios varios en la construcción).
Es en Andalucía donde más profesionales del sexo hay de España: 18.200. Se podría crear una ciudad como Estella (Navarra) sólo con prostitutas. No preguntaría Torrente ahí aquello de: “¿Que si tién putas?”. Sonrojante dato, que contrasta con las exiguas 700 de Navarra, la más “limpia” de la clasificación (no obvio que el tema demográfico importa en estas estadísticas). La influencia de san Josemaría también se nota en estas cosas.
Unos amigos míos, en la carrera, en Pamplona, vivían frente a uno de esos lupanares con un luminoso nada discreto. Carnaby se llamaba el puticlub. Muchas noches, sobre todo los jueves, veían entrar a esos señoritos andaluces, mozos, que estudiaban Derecho o Empresariales, billetera caliente, a desfogarse un poquito, risotada va y viene. Después, en conversaciones, he podido inferir que el tema puteril es por esas latitudes una oferta más de la tarta lúdica, como el ponerse ciego de coca en una de tantas romerías. Pienso también en aquel forojo osasunista de la Ribera cuyo plan idílico era, cada dos domingos: comidica, partidico, bingo y putas.
Otro punto negro para una tierra, Andalucía, que a veces parece empeñada en seguir siendo no el Sur, sino la cola de Europa. O la pisha.


Las condenadas y las putas.
Parece Eduardo que crees que un mundo más evolucionado sería un mundo sin putas.
Y probablemente sí.
O un mundo con putas y prostitutos, también lo sería, además de un paso necesario.
Y curiosamente, me parece muy racional tu visión, cuando sabemos que al mundo se le escapan muchas cosas irracionales por lo bajini.
Tampoco hay que esperar una civilización igual en el norte que en el sur, en Europa que en el Caribe, etc, etc
Y puede ser que civilización (o llamémosle formalismo social) no sea siempre lo que más convenga a uno y a muchos.
Depende bastante el estar uno en su salsa o no. El estar hiperdesarrollado o subdesarrollado, no conlleva más que “longitud de rollo”, mayor o menor complejidad y sofisticación histórico-social.
Un proceso inevitable, que sale solo, de base muy comparativa, y que no afecta tanto a los insertados ya de siempre en su propia cultura.
Norte y Sur, Pamplona y Almería. ; )
Me estoy metiendo con cierto andalucismo, no con las putas, ni con la existencia de las mismas. Tampoco critico al que haya hecho un servicio puntual y de mayor o menor calado de este ancestral servicio. No seamos más papistas quel papa, quicir.
Le veo muy dado al debate, cuando ya le he confesado mi hastío por el mismo. Pero vd. erre que erre, con el rollo de la argumentación racional, con cariño se lo digo. (Pongo aquí unos xDDDD xDDDDDDD para que no se me moleste).
abrzs
Es muy complicado extraer una conclusión concreta de unos datos estadísticos mondos y lirondos. La estadística como ciencia está llena de medianas, varianzas, covarianzas, asíntotas y cosas así, que tratan de extraer algún sentido de las cifras brutas que se obtienen al contar. Esto normalmente se omite en los artículos periodísticos (en incluso en muchos trabajos “serios”) aduciendo que es “jerga de especialistas”. Por ello, esta ciencia es especialmente maltratada por el periodismo, y digo especialmente porque la inmensa mayoría de los apuntes pretendidamente científicos de cualquier rama que se leen en la prensa diaria son, en general, de autentica carcajada.
En este caso concreto, Vd. mismo apunta que no se le escapa que el tema demográfico importa. Pero es que no solo importa, sino que importa mucho, porque simplemente tomando los datos de población disponible en 2001 para las comunidades autónomas, podemos calcular el número de putas dsiponibles por cada 1000 habitantes para los datos conocidos (que no son muchos, pues su fuente a su vez no cita la fuente original):
Comunidad Habitantes Putas Putas/1000
Valencia 4162776 14200 3.41
Madrid 5423384 13800 2.54
Andalucía 7357558 18200 2.47
- – - – - – - – - – - – - – - – - —
Extremadura 1058503 1400 1.32
Navarra 555829 700 1.26
País Vasco 2082587 1300 0.62
O sea que la tasa de puterío de la “limpia” Navarra a la “subdesarrollada” Andalucía no es de 700 a 18000 (25 veces más), sino de 1.26 a 2.47 (1.9 veces más): una proporción ligeramente menor incluso a la de 0.62 a 1.26 (2.0 veces más). De lo que cabría deducir que las prédicas de San José María calaron mucho más hondo en los vascos que en los navarros, u sease la confirmación científica de que nadie es profeta en su tierra, y menos en temas de puterío.
Análogo cálculo podría hacerse empleando las extensiones geográficas (compare Vd. la extensión de Andalucía con la de Madrid), etc., etc. La prostitución es una lacra social y humana, pero es un tanto desatinado emplear ese drama para comparar “limpiezas” entre grupos sociales o comunidades autónomas.
P.S. : Afloje Vd. un poco D. Eduardo… ¡Que nos tiene a los comentaristas con la lengua fuera..!!
Estimado Carlos,
Creo que el que acaba vd. de incluir ha sido el comentario más profuso, enjundioso, trabajado y valioso que me han escrito nunca, y que podría aspirar al premio Mariano de Cavia de los comentarios si es que los hubiera. Asi que lo aplaudo, agradezco y admiro.
Pero, con los datos que se extraen la tabla puterilla que ha confeccionado, el grueso de mi racionamiento se extiende. Será poco políticamente incorrecto, pero -con sus datos en la mano-, podemos seguir concluyendo que en Andalucía se van más de putas que en resto del “conjunto del Estado español”.
Y teniendo en cuenta la renta per cápita -no puedo ponerme ahora a buscar cifras- de Andalucía y las del País Vasco y Navarra, es más “descarado” el mal dato de los andaluces.
Sé que me he metido en el delicado tema de los estereotipos y sus periferias, pero como dice mi amigo Gabi de Pablo, “ya me entiendo yo”. Y perdón por esta conclusión tan vil, jajaj.
abrzs y gracias de nuevo
Acabas de dejar en pañales a los políticos en materia de manipulación estadística. Sigue así y te fichan en el PPsoe.
En fin, que aparte de que en Andalucía “semos mushos”, además hay “mushos de afuera” (perdona, tengo que hablar así para que entendáis que “zoi andalú”). Es decir, Prostitución Vs. Turismo. Tú no sabes la de cantidad de navarros y gentes otras latitudes (ingleses, sobretodo) que no follan en su pueblo y aprovechan el paseito a la playa en verano para echarse un polvo a la salud de todos los puticlubs que pueblan la Costra del Sol.
Creía que este tipo de prejuicios contra los andaluces se habían quedado atrás. Yo soy el primero que odia el arquetipo señorito-engominado-romería-aymitriana, pero precisamente lo que duele es eso, que desde fuera se englobe y se clasifique al andaluz por sus peores defectos.
Odio la semana santa, la feria, los toros, las sevillanas, el flamenco, el botellón… y su puta madre. Y como yo hay unos cuantos.
Y encima te lo dice un andaluz que nunca se ha ido de putas.
Como andaluz renegado que soy y dado mi gusto por meterme con mi tierra allá por donde voy no tengo otro remedio que indignarme con este post. Uno se mete con lo que es de uno, pero no le gusta que meta sus narices gente que, ni aunque se reencarnase miles de veces, sería andaluz.
Iba a comenzar diciendo que la información y el vocero de la misma parten de una mentira estadística, pero acá arriba ya se ha refutado con datos sobre el número de puteros por habitante. En Andalucía es donde hay más puteros, y auguro que donde también hay más paro, más delincuentes, más violaciones, más episodios de violencia doméstica y más asesinatos -bueno, aquí Madrid estará ahí ahí…simplemente porque es donde hay más gente (quizá no sea el lugar donde la venta de cilicios sea más alta, ahí quizá alguna comunidad uniprovincial vaya por delante).
Otro asunto es la intencionalidad del post en sí, que es demostrar con datos racionales la repulsión que el superyo pequeñoburgues de provincias del autor-eso sí, del norte, con educación y buen tono- siente ante el andalucismo y todo lo que conlleva. Es en el divan y no en el informe Pisa donde el estimado señor Laporte puede encontrar su respuesta.
Porque, obviamente, los andaluces son superficiales, borrachuzos y algo coñazos, pero un servidor preferiría vivir en la pisha de Europa que en cualquier lugar mesetario con calles limpias y señoronas de pelos enlacados y abrigos de visón. Puede ser que yo mismo esté contaminado de esa vulgaridad andalusí sin saberlo. Si es así, mis más sinceras excusas para el autor de este acertado ejercicio de sociología de teclado. Un saludo.
Oiganme vds., pero que el dato no me lo he inventado yo! Donde está la manipulación, si el número está ahí?! Y más después del desglose del amigo Carlos!!
Ahora resulta que ya todas las estadísticas no sirven para nada. Quememos el INE, jajajaja! En fin, no quería molestar a mi querido pueblo andaluz, no nos exaltemos Latinajo, pero sí darles un pequeño tirón de orejas por su afición manifiesta al placer carnal con la Visa Electrón. Pero vamos, discúlpenme los ofendidos, no se trata aquí de faltar a naiiide.
Además, yo he visto puticlús en Andalucía que no están precisamente en los puertobanuses, sino en sórdidos parajes que darían como para peli de Juanma Bajo Ulloa y Alex de la Iglesia con guión de Javier Cárdenas.
Me temo Sr. Laporte que no ha entendido bien el sentido de mi tonta divagación numérica: con solo considerar un dato tan simple como la población de cada comunidad, Andalucía (2.47 p/1000h) baja al tercer lugar del ranking, detrás de Madrid (2.54) y de Valencia (3.41). ¡Y eso que nos faltan datos de otras zonas como Cataluña o Aragón por poner algo!! En este “estudio” intuyo que tienen que influir miles de variables (inmigración, métodos de conteo de prostitutas, poblaciones flotantes, estacionalidad, etc.) que son imposibles de manejar con el mero dato en bruto del “numero total de prostitutas”. Hacer deducciones sociológicas en esas condiciones es una temeridad.
El problema de Andalucía quizá lo ha mostrado claramente Latinajo al afirmar que “los andaluces son superficiales, borrachuzos y algo coñazos, pero un servidor preferiría vivir en la pisha de Europa que en cualquier lugar mesetario con calles limpias y señoronas de pelos enlacados y abrigos de visón”.
Un servidor y otros muchos de la comunidad con mayor índice de riqueza y bienestar social no nos conformamos con tan poco y aspiramos a vivir como en Holanda.
Y hay que animar a la andaluces. Esta comunidad no estuvo siempre en los puestos de cabeza. Hace sólo cincuenta años estaba en la mitad de la clasificación.
“pero sí darles un pequeño tirón de orejas por su afición manifiesta al placer carnal con la Visa Electrón”.
admirado Eduardo, esto me parece muy pretencioso.
usease, que hagan lo que les salga de ahí, y hasta que no se demuestre lo contrario, usted no es quien para prescribir conductas mejores o peores a cientos o miles de habitantes. Bastante de acuerdo con Latinajo.
Un abrazo!
M. Eduardo,
Polémico post, de los que nos gustan a tus admiradores. Si lo miramos desde el punto de vista puramente matemático, los datos estadísticos hay que manejarlos con pinzas, puesto que como dice Carlos, hay que tener en cuenta muchas otras variables que refutarían la tesis: “Los andaluces son los más asiduos al servicio más antiguo del mundo”
Por otra parte, tampoco entiendo por qué algunos andaluces se ofenden y lo toman como un ataque personal. Menos dramatismo, hombre! Las generalizaciones son, como su propio nombre indica, una vulgarización de un estereotipo concreto. Es como decir “todos los navarros se comen los santo”, cuando existe una buena parte de la sociedad navarra que ni va a misa, o ” todos los aragoneses son brutos”, “todos los castellanos son austeros y agarrados”, “todos los americanos son tontos”, “los andaluces son vagos y vividores”, “los franceses son detallistas y elegantes”…como diría mi madre cuando se generaliza sobre un país o región: “¿Los conoces a todos?”
PD.: soy Navarra, de familia Salmantina, casada con un Oscense de familia Andaluza y trabajo con y para Franceses
Estimados y necesarios comentaristas,
Os agradezco mucho vuestras intervenciones, y apunto vuestros apuntes y sabias rectificacioes a mi tendencia a la pretenciosidad. Me temo que el próximo post que cuelgue lo haré previa consulta a Fernando Vallespín, del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas). No sin antes concluir, tratando de hacer esa cosa tan nefanda que es agradar a todos, de la siguiente manera:
“Muchos andaluces se van de putas. Probablemente, de un modo más frecuente que en el resto de España, pero solo probablemente”.
Y sí, el tema de las putas/persona. Alguien tendrá que hablar de los valencianos..
Latinajo de Híspalis me facilita el siguiente e interesante enlace:
http://www.publico.es/espana/147690/sevilla/trata/intimidar/clientes/prostitucion
Me encanta la conclusión final del autor.
Sólo tengo que decir al respecto que hay muchas formas de irse de putas. Y que quizá los andaluces seamos (sean) los más ingenuos por creer que es necesario pagar por ello.
Yo creo, sinceramente, que el problema es otro. Que en Andalucía se folla poco, por culpa de un atrasado concepto de la vida sexual y las costumbres religiosas. Que para follarte a una andaluza media tienes que hacer tal dispendio de oratoria y cartera, que muchos de mis compatriotas prefieren saltarse el protocolo. Que las tías buenas van, por lo general, acompañadas de gitanos vigoréxicos con piercings en el occipital. No obstante, acepto el reproche del náufrago de buen grado, pues razón no le falta.
Interesante aportación y enjundiosa reflexión. Yo también he experimentado esa frustración ligadora de sala de fiestas granaína y el desprecio en las pupilas de ciertas féminas por no entrar en ese canón insulso del galán andalusí, que por otra parte es tirando a lamenteibol. Entiendo entonces el recurso a una cierta prostitución que puede ser incluso terapéutica en ciertos casos desesperados de amor (y sexo).
Y sobre el reproche ya más general, me alegra su visto bueno, como parte afectada que es, puesto que hoy mismo mi hermano me ha reprobado: “Te pasaste un poco”. En fin, no creo que fuera tan incisivo, me metía con ciertas actitudes, que debemos de combatir de por vida, voto a bríos.