El poeta y profesor granadino llamó en un artículo, dos veces, perturbado a un profesor, colega suyo, que lleva tiempo tocándole los cojoncillos. Veámos el significado de esto que el juez considera insulto:
perturbado, da.
(Del part. de perturbar).
1. adj. Dicho de una persona: Que tiene alteradas sus facultades mentales. U. t. c. s.
Lo hizo en un artículo en que salía en defensa de la libertad de expresión, para poner coto a lo que él considera barbaridades -lo son-, proferidas en clase a todo tipo de alumnos, incluidos guiris erasmus escandalizados. Estas barbaridades, supuestamente y tal, salían de boca del profesor José Antonio Fortes, que huele a marxista trasnochado y que, de haber nacido en Euskadi, seguramente habría abrazado la causa abertzale más furibunda y batasuna. El tal Fortes, decía en clase que Lorca era un fascista y que Francisco Ayala, otro granadino, fue un aliado del fascismo español franquista. Se basa en un prólogo de una obra suya, La cabeza del cordero, para afirmarlo. Recuerda García Montero en su artículo de la discordia que Ayala se significó ya en la Guerra Civil contra Franco y demostró con su exilio y sus obras en favor de la libertad su poco talante fascista. He sondeado algo por Internet y el tipo se las trae, en plan iluminado del marxismo. En una entrevista, llega a decir que la única función de las universidades y las instituciones científicas es “el publicismo de la ideología capitalista”.
Pero la Justicia se ha puesto de lado de Fortes y le ha dado la victoria moral. Y económica, porque Montero deberá pagarle unos 1.800 euros. Orgullo herido, decepción, impotencia, España cainita. Decide el poeta que se toma un año de excedencia, cuando termine este curso, en señal de protesta y para no coincidir más con el supuesto perturbado. Su defensa de la libertad de expresión se ha vuelto contra él, como un bumerán loco y con la rabia.
¿Qué es más grave, que te llamen perturbado, o contaminar la verdad hasta hacerla irreconocible? La Justicia dictamina que lo primero. ¿Estará también perturbada?

Me da que la izquierda radical está emparentada con la vehemencia más funesta. La izquierda que progresa la curva ideológica y se sale de la pista, acabando en intolerancia, odio y salvajismo.
Sobre Karl Marx, subrayar esa mayúscula incoherencia de afirmar un materialismo sin paliativos y de repente sacarse de la chistera la piadosa y sentimental idea de justicia, más teísta que el amor universal. No sé chico, si eres materialista radical no hagas un apaño ético nacido de la piedad. Algo muy pro-letario
Y en nuestros días hippies-ateos-de izquierdas-no me pierdo una mani, hay un buen grupo, que beben de Marx, son vehementes y no creen en nada más que en la justicia matemática y lineal, “todos somos iguales”, de cabo a rabo, a priori, con un cerebro calcaíto y una equidistancia como la constante K de la física.
Hay radicales que pegan igual en extremos de izquierda que de dcha. El caso es joder, basicamente.
¡Ojo con Karl Marx que vuelve!
http://www.elpais.com/articulo/internacional/capital/vuelve/estanterias/elpepiint/20081110elpepiint_8/Tes
Interesante, me has dado pie para un futuro post (como hice antes por mi parte con Molusco, jeje).
Que visión más tetrica tiene el profesor F. de la Universidad: “La Universidad, por definición, (…), se constituye en aparato ideológico represor de “la vida real”, al estar organizada para el control y cohesión del dominio ideológico”. Aparato ideologico represor de la “vida real”, cielos, creo que deberia meter en el juzgado a la Universidad, como hace con otros asuntos.